Quiero que todos estén al tanto de que soy una princesa.
Sí
señores. Soy una princesa los días de fiesta, las noches que salgo, los
días que me maquillo para tapar mis ojeras. Pero también soy una
princesa cuando recién me despierto, cuando corro bajo la lluvia y se me
friza el pelo y cuando estoy enferma- Soy una princesa cuando sonrió
con mi boca pintada de rojo, pero también soy una princesa cuando estoy
triste y lloro por horas y por todo. Soy una princesa porque yo elijo
serlo, porque cada mañana cuando despierto olvido lo que pasó el día
anterior sin rencores, sin venganza, sin recuerdos de lo malo y pienso
en un mejor comienzo. Porque el mejor día para olvidar el pasado es hoy,
porque nunca es tarde para empezar de nuevo, el día es HOY. Y si, capaz
nos mate el apocalipsis, tal vez nos coman los zombies, o nos chupe un
ovni, pero pase lo que pase, me voy a levantar con una sonrisa, voy a
escuchar música, voy a bailar frente al espejo y voy a ser una princesa.
No
necesito seguir un estilo referente y ser barbie, con el pelo rosa, o
negro o rubio o rojo o del color que lo quiera tener ese día, con un
pijama, con la remera de mi novio o con lo que sea que tenga puesto -
sin necesidad que sea un vestido - así voy a brillar. Porque las
princesas somos así brillamos por dentro, sin grandes vestidos ni
coronas de oro.
