Inspire
viernes, 12 de septiembre de 2014
Lo primero que se viene a la cabeza cuando pienso
en la vida, es una montaña rusa. ¿Alguna vez estuvieron
en una? Uno se sube pensando que se va a divertir, se sube sabiendo los
riesgos, se sube porque le gusta la excitación que causa el miedo, nos gusta la
valentía de hacerlo, nos gustan los segundos de tranquilidad y de emoción
intensa. Nos gusta el miedo. Creo que así es la vida. Llena de altibajos, de
adrenalina, de miedo, de diversión, todo mezclado pero a la vez distante.
domingo, 7 de septiembre de 2014
Hoy morí otra vez. Y otra vez le eché la culpa a esa maldita sensación de sentir que todo estaba saliendo bien. Supongo que esta vida de montaña rusa que todos tenemos alguna que otra vez nos da un golpe, una falla, una demostración cruel de que tenemos que intentar más, pelear por más, hacer más. Situaciones en las que uno intenta buscar en su interior qué es lo que falla, y así, de golpe, te das cuenta que todo está fallando, que todo te dió miles de alertas y que no lo quisiste ver. Llegué a mi casa y me miré al espejo. No soy todo lo que creía ser, si estaba conforme conmigo misma, ahora ya todo se perdió otra vez. Las sonrisas desaparecen porque la vida no es lo que esperamos. La vida te hace creer que sos algo que no sos. Miles de sentimientos confusos e inmensas ganas de llorar. Perdí. Si hubo alguna vez una guerra, perdí. Momento de renacer, con todo lo que eso implica. Momento de cuestionar la vida otra vez, de recordar, de abrir los ojos de una vez, de volver a ser. Simplemente volver a ser.


