jueves, 4 de agosto de 2011

Me corté el flequillo.. y qué?

Bueno, resulta que un día me desperté con unas ganas locas de cambiar mi pelo. Antes me agarraban más seguido, ahora hacía mucho tiempo que no me pasaba algo así, pero ya era hora de cambiar.
Recorrí doscientas peluquerías pero en todas había que esperar. Y yo, con lo impaciente que soy, no podía esperar ni veinte minutos más.
Cuando por fin encontré una, me teñí el pelo de negro azabache y como todavía no estaba conforme con el cambio le dije: bueno, cortame el flequillo. Recto.
Y así fue.
Hoy me arrepiento.
En realidad no, no me arrepiento, pero quiero que me vuelva a crecer…
Supongo que no me queda mal, yo me miro en el espejo y soy la misma pelotuda de siempre. Tampoco me queda bien. No me lo volvería a hacer. Es eso.
Una cosa es que lo diga yo, o que lo digan mis amigas, o mi mamá y otra cosa muuuy distinta es que lo digan otras dos personas cagandose de risa de vos a tus espaldas.
Entonces para vos, que no te gustó, acá va:
* Pelotudo nadie te dijo que tu novia parece un trava? Y vos no te miraste al espejo? Te falta la antenita y sos un teletubi.
* Aparte, es mi pelo, no el tuyo, no te metas.
* Nadie te pidió opinión.
* Y bueno, ya que insistís y queres opinar te doy dos opciones o me lo decís a mí, o te lo metes en bien en el orto.
Te juro que anoche estaba más violenta. Hoy hay muchas cosas que me las guardo, no quiero herir los sentimientos de nadie.
Igual, quiero que sepan que me importa muy poco lo que piense la gente. Así fui toda mi vida, y así voy a seguir siendo.
Me importa muy poco lo que piensen los demás de mí, de cómo soy, de qué ropa me pongo, o de lo que hago. Lo que me jode es que no me digan las cosas de frente. Aparte, flaco, no sos Brad Pitt, no opines.
Gracias.
Necesitaba descargarme.