Se puede decir que ya estoy tranquila. Todavía no lo entiendo, pero ya mi mente está un poco en paz. No del todo, obviamente no del todo. Pasé por el verano más horrible de la historia, pero recién ahora me puedo despertar y sentir un poco de paz. Ahora quiero arreglar mi vida, ahora aprendí algunas cosas que antes no sabía, ahora no tengo ilusiones sino objetivos, y se que no se van a frustrar porque dependen únicamente de mí. Ahora puedo aclarar mi mente y pensar en mí, en mis cosas, en mi futuro, en mis proyectos, en lo que sea, pero en mí. Todo pasa, todo mejora, siempre mejora y claramente hoy soy otra persona.
