No
tengo críticas y no tengo humor tampoco. No es la peor etapa de mi
vida, porque definitivamente tuve peores, pero me siento vacía. Siempre
me levanto de buen humor, porque soy una persona así, que duermo y se me
pasa todo, que sonrío en mi día a día, pero ahora ya no lo hago. Será
porque cuando despierto recuerdo miles de cosas como un trailer de
película en la cabeza y me doy cuenta que muchos motivos para sonreir no
tengo. Las personas siempre tenemos esperanzas, porque de lo contrario
moriríamos, porque podemos tener días malos pero lo soportamos con
esperanza de que el siguiente sea mejor, de que en un futuro va a
cambiar y vamos a estar bien, de que la felicidad nos va a llegar,
porque últimamente creo que solo para eso vivimos. No vivimos para
trabajar, estudiar y todo eso, vivimos para que nos pasen cosas lindas,
para sonreir, para disfrutar de cosas lindas... pero últimamente en mi
vida no hago más que tolerar cosas, llorar, enojarme, y sinceramente no
quiero eso para mi; no quiero esperar más esperanzadamente un futuro con
felicidad, porque ya me cansé de eso y ni siquiera creo que sea
posible, quiero hacer cosas que me hagan feliz hoy, ahora. Sí, muy bien,
digo todas estas cosas y hago todo lo contrario, porque resulta que al
final siempre soy yo la que tengo que ceder, siempre soy yo la que tengo
que tolerar y cambiar, viendo y sintiendo la tristeza de que la persona
que puede hacerme feliz no cambia nada para intentar hacerlo.
Son días deprimentes, sepan comprender.
