miércoles, 28 de noviembre de 2012

Día 7025

No tengo críticas y no tengo humor tampoco. No es la peor etapa de mi vida, porque definitivamente tuve peores, pero me siento vacía. Siempre me levanto de buen humor, porque soy una persona así, que duermo y se me pasa todo, que sonrío en mi día a día, pero ahora ya no lo hago. Será porque cuando despierto recuerdo miles de cosas como un trailer de película en la cabeza y me doy cuenta que muchos motivos para sonreir no tengo. Las personas siempre tenemos esperanzas, porque de lo contrario moriríamos, porque podemos tener días malos pero lo soportamos con esperanza de que el siguiente sea mejor, de que en un futuro va a cambiar y vamos a estar bien, de que la felicidad nos va a llegar, porque últimamente  creo que solo para eso vivimos. No vivimos para trabajar, estudiar y todo eso, vivimos para que nos pasen cosas lindas, para sonreir, para disfrutar de cosas lindas... pero últimamente en mi vida no hago más que tolerar cosas, llorar, enojarme, y sinceramente no quiero eso para mi; no quiero esperar más esperanzadamente un futuro con felicidad, porque ya me cansé de eso y ni siquiera creo que sea posible, quiero hacer cosas que me hagan feliz hoy, ahora. Sí, muy bien, digo todas estas cosas y hago todo lo contrario, porque resulta que al final siempre soy yo la que tengo que ceder, siempre soy yo la que tengo que tolerar y cambiar, viendo y sintiendo la tristeza de que la persona que puede hacerme feliz no cambia nada para intentar hacerlo.
Son días deprimentes, sepan comprender.