Parece que el frío nos refugia en nuestras casas y en nuestras almas. Cada vez que llega esta época del año me encuentro más conmigo misma y me doy cuenta lo que realmente soy y lo que realmente quiero. A pesar de las responsabilidades, de los exámenes que me agobian y de los problemas que no dejan de surgir me dije a mi misma: tengo ganas de leer. ¿Pero qué leo? "Bueno, probemos con Coelho" me respondí. Y aca estoy, sentada junto a la estufa, tapada con una manta, y mi chiquita se durmió en mis piernas. Leyendo. Me encanta leer, pero hace mucho que un libro no me atrapaba como éste. Por Dios qué locura! Lo acabo de comprar, y ya leí medio libro.
Estaba bastante perdida, porque uno no sabe bien lo que la vida te va a dar, o más bien, uno no sabe bien qué es lo que espera de la vida, pero este libro me terminó de perder. Ahora estoy llena de preguntas. Preguntas a mi misma. Preguntas que siempre me hice, pero que ahora me detengo a pensar especialmente. Ya veré cuál es el fin de esto. Me intriga. Me intrigo yo misma.
