miércoles, 4 de enero de 2012

Recién empieza el año pero siento que va bien. Empezó bien. El 31 a la noche tenía muy pocas ganas de hablar con mi novio, pasaban muchas cosas, tenía muchas cosas en la cabeza, y todo eso me hizo sentir mal por bastantes días. Pero después de las 12 hs, empezando ya el esperadísimo 2012, le mandé un sms para decirle dónde estaba: Lo quería ver. Como todos sabemos, pasan pocos taxis, andan muchos menos remises y pasan 0 micros la madrugada del primero, asique el caminó, solo por las calles de la ciudad hasta llegar a donde estaba yo con mis amigas. Todo un amor. (Si alguna vez lees esto quiero que sepas que si valoro eso, y que lo valoro mucho). Asique, al principio seguía un poco enojada, pero cómo voy a estar enojada con él si es el amor de mi vida? Lo miro y es lo mejor que tengo, y aparte es hermoso, nadie me lo puede discutir. Entonces, bueno, obviamente, hicimos de lado las diferencias que habíamos estado teniendo esos días y disfrutamos de la noche.

Con varias cosas aún pendientes el primero vino a mi casa, y cada vez que estoy cerca de él me doy cuenta que lo amo como jamás quise a nadie en la vida. (Decir esto es estar verdaderamente enamorada, no lo digo solamente porque lo piense ahora, lo siento cada día de mi vida y capaz no haya palabras para expresarlo mejor, y huy si, estoy siendo muy cursi, ya lo sé, pero es sinceramente lo que me pasa con él) Ese día le cociné. No cocino bien, no cociné nada especial, pero las milanesas no se quemaron y el huevo (frito pero no con aceite, sino con agua) salió raro.Y sin contar el exquisito helado con salsa de chocolate, y frutos rojos y rocklets del postre, eso sí salió genial. También jugamos a la play. Pero en cada momento, en cada abrazo, en cada beso, siento que no lo puedo perder por nada en el mundo.


Y nos seguimos viendo, y creo que fue el 3 que vino y hablamos un poco de las cosas, y sigo sintiendo que no quedó todo claro todavía, que siguen quedando cosas pendientes pero no solo de esta semana sino de mucho antes.. Obviamente cuando discutimos por algo esas cosas vuelven a florecer y me siento muy mal cuando las vuelvo a escuchar, porque juro que una y otra vez creí que esas cosas habían sido olvidadas por más feas o dolorosas que hayan sido en el momento (sigo sintiendo que no son tan graves, pero para él deverán serlo porque lo sigue recordando) y volverlas a escuchar me mata, porque me siento muy mal por haberlas hecho y también un poco idiota por creer que ese tema ya estaba cerrado.


Pero días como hoy valen la pena. Primero porque mi mamá, con todo su sacrificio y su amor, me compró un regalo de reyes que no me esperaba, y que quizás no merezco. Veo un poco de culpa atrás de eso, pero sin embargo, lo valoro más que cualquier otra cosa. Sé lo que le cuesta, y sé cuánto merece muchas más cosas que yo, que obviamente yo no le puedo dar. Y las sorpresas me encantan, sea lo que sea. Y a la tarde vino el amor de mi vida. Vino un poco peleador, bastante para mi gusto... por una hora no escuché más que palazo tras palazo. Sin embargo amo tu peluche y está en mi cama y me encanta. (Nuevamente te hablo a vos, por si alguna vez lo lees). Después me bancó como dos horas para que encuentre una remera, que nunca encontré, y fuimos a comer y hablamos de muchas cosas y me encantan esos momentos, y me encanta comer! Después fuimos a su casa, le conté que tengo huesos de cliptodonte, o gliptodonte por ahí en alguna parte de mi casa y me jode mucho con eso, pero es cierto, los tengo! y lo amo con todo mi corazón. Me trajo hasta mi casa, y vive en la otra punta de la ciudad, eso es ser un buen novio!
Estos son días que se valoran..


Así empieza mi año. Y va a ser mucho mejor. Tengo fe en eso.
Y tengo al mejor novio del mundo, estoy re enamorada. Chau.

Más no puedo pedir.