Nunca nos engañan, nos engañamos a nosotros mismos, dicen por ahí.
Yo creo que en la vida hay que vivir de las ilusiones.
Además de vivir el día a día tenemos que soñar con un mañana mejor.
Si todo te va mal, tenés que pensar que alguna vez va a cambiar, que las cosas van a estar bien. Si las cosas están bien, tenés que pensar que te va a ir mejor. Todo puede ser mejor. La cuestión de la vida es superarse, no quedarte estancado en un punto. Siempre hay que pedirse más.
Lo lindo de todo esto es la ilusión. Cuando te ilusionas con algo es porque tenés confianza en que aquello puede suceder, no es algo imposible, es algo que está al alcance de tus manos. Es algo que te propusiste a lograrlo y que el día de mañana lo podés lograr. Objetivos alcanzables.
La ilusión es esperanza. Es creer en algo. Es confiar en ello. Es saber que el día de mañana puede suceder.
Es hermoso imaginarse un futuro con algo que nosotros queremos, con alguien que nosotros queremos. Planear, imaginar el día de mañana.
El problema es la DESilusión.
Y qué gran problema.
“La desilusión es un sentimiento muy profundo que proviene de haber esperado algo
con la esperanza y seguridad de recibirlo y luego sentir que no lo hemos obtenido.”
con la esperanza y seguridad de recibirlo y luego sentir que no lo hemos obtenido.”
De repente todo lo bueno, todo lo que estuvimos esperando, todas nuestras esperanzas se desvanecen. De un segundo para el otro nos sentimos mal. Nos sentimos DESILUCIONADOS precisamente.
Es muy grande la definición que abarca ya que puede ser una desilusión por algo que queríamos hacer que no logramos, por algún objetivo que creímos que se iba a cumplir y no se cumplió, por algún tipo de plan que teníamos y no se concluyo, por un amor en el confiamos y de repente nos engañó. Pero si hay una realidad es que de todas las desilusiones los culpables somos nosotros mismos por habernos ilusionado. Pero si no nos ilusionamos ¿cómo nos proponemos cosas? ¿Cómo generamos planes? ¿Cómo creamos proyectos? ¿Cómo nos enamoramos?
La ilusión y la desilusión son parte de la vida cotidiana, parte del día a día, parte de la vida.
No podemos dejar de ilusionarnos por temor a la desilusión.
Pero la vida sucede aquí y ahora.
Vivamos de eso.
